Con la llegada del verano, el riesgo de incendios forestales vuelve a ser una de las grandes amenazas medioambientales y sociales a las que se enfrenta España. Aunque los datos oficiales del Ministerio para la Transición Ecológica reflejan una reducción en la superficie quemada durante el año 2024 —con 47.711 hectáreas afectadas, un 46% menos que la media de la última década—, las condiciones estructurales siguen siendo altamente preocupantes.
Sequías prolongadas, olas de calor más frecuentes, abandono de áreas rurales y acumulación de material vegetal son factores que siguen alimentando un problema que cada año pone en jaque a ecosistemas, comunidades y recursos públicos. En 2024 se registraron más de 6.000 siniestros forestales, según datos del propio MITECO. Y todo apunta a que las campañas de verano seguirán marcadas por episodios extremos, como ya ha ocurrido en Portugal, el sur de Francia o Grecia.
Frente a esta realidad, la prevención no es solo una recomendación. Es una necesidad estructural. Y aquí, la tecnología juega un papel cada vez más decisivo.
La prevención como estrategia, no como reacción
Durante décadas, las políticas de gestión forestal han centrado sus recursos en la respuesta al incendio. Pero el enfoque empieza a cambiar. Los esfuerzos se están desplazando hacia una visión más integral del problema: una que combina gestión del territorio, sostenibilidad y tecnología.
En este marco, Energreen Ibérica se posiciona como uno de los principales actores en la provisión de soluciones tecnológicas para la prevención activa de incendios forestales. La empresa, especializada en maquinaria autopropulsada y robots de desbroce profesional, ofrece equipos capaces de operar en zonas complejas con eficiencia, seguridad y autonomía.
RoboEVO y RoboFIFTI: versatilidad al servicio de la prevención
Uno de los modelos más representativos de esta filosofía es el RoboEVO, un robot radiocontrolado de 40 CV, diseñado para trabajar en condiciones de máxima exigencia. Equipado con un cabezal forestal frontal y un arado trasero, permite tanto labores de prevención como intervenciones de emergencia.
Junto a él, el RoboFIFTI, con su motor de 50 CV, ofrece una mayor potencia manteniendo una maniobrabilidad excelente en pendientes extremas. Ambos modelos pueden configurarse con los mismos implementos forestales y de intervención, adaptándose al tipo de terreno, la carga de trabajo y las necesidades del operativo.
Durante la primavera y meses previos a la temporada de alto riesgo, estas máquinas se utilizan en la creación de cortafuegos preventivos, desbrozando con precisión en zonas de acceso complicado. En caso de incendio, pueden intervenir en tareas clave como la apertura de zanjas de contención, el refuerzo de líneas de defensa o la limpieza de material inflamable.
Además, su diseño compacto y robusto permite que puedan ser helitransportados, facilitando su despliegue en áreas remotas o con difícil acceso. Y gracias al sistema de telemetría GPS integrado, los equipos de emergencia pueden seguir en tiempo real el trabajo de cada unidad y registrar con precisión —con un margen de error inferior al metro— las zonas tratadas.
Una solución real ante un fuego que ya no es solo superficial
En muchos entornos forestales, especialmente del norte peninsular y la zona mediterránea, el fuego no solo se propaga por la superficie. También lo hace por el subsuelo, alimentado por raíces, turbas y materiales altamente inflamables. En estos casos, la combinación del cabezal forestal con el arado trasero permite al RoboEVO y al RoboFIFTI abrir trincheras físicas que actúan como barreras de contención, reforzando la eficacia del cortafuegos tradicional.
Este tipo de intervención, difícil de ejecutar con medios manuales o maquinaria tradicional, se convierte en una herramienta clave cuando el objetivo es proteger zonas naturales de alto valor ecológico o frenar un avance incontrolado del fuego.
Más allá de la emergencia: una visión sostenible
El uso de maquinaria especializada como el RoboEVO y el RoboFIFTI o los vehículos autopropulsados Kommunal y Alpha permite no solo reducir riesgos, sino también aumentar la eficiencia operativa, reducir costes a largo plazo y minimizar el impacto humano en entornos frágiles.
Desde Energreen Ibérica, trabajamos con una idea clara: la prevención no es un gasto, es una inversión inteligente. Una inversión en sostenibilidad, en seguridad y en la protección activa del territorio.
La solución pasa por anticiparse. Y para eso, la tecnología ya está aquí.


